lunes, 31 de marzo de 2014
viernes, 7 de marzo de 2014
¿Cómo coño se hace?
Es una pared donde apoyar la inestabilidad, se derruye y los ladrillazos caen repetidamente cuando piensas que has escalado algo.
Dan ganas de romperte, aunque, ojalá pudiera saltarte. Saltarte llorando, gritando, luchando por destruirte. Pero nada puede saltarse cuando sientes cosas.
¿Porqué estamos hechos así?
Me hago fuerte a base de chichones. Me doy contra la pared intentando que no me guste. Me destrozo los sesos intentando huir de ellos.
Qué mal me sienta verte, cuanta frustración que no sé como sacar de dentro. Y si supiera no tener esperanzas, saber como es eso de aceptar que una situación es así y no va a cambiar. Escalarlo sin derrumbe.
Dan ganas de romperte, aunque, ojalá pudiera saltarte. Saltarte llorando, gritando, luchando por destruirte. Pero nada puede saltarse cuando sientes cosas.
¿Porqué estamos hechos así?
Me hago fuerte a base de chichones. Me doy contra la pared intentando que no me guste. Me destrozo los sesos intentando huir de ellos.
Qué mal me sienta verte, cuanta frustración que no sé como sacar de dentro. Y si supiera no tener esperanzas, saber como es eso de aceptar que una situación es así y no va a cambiar. Escalarlo sin derrumbe.
martes, 18 de febrero de 2014
Siento que te dí
Mucho más de lo que puedo arrojar a un pozo como si fuera basura.
Te dí mucho más, porque es lo que sentía.
Te veo reflejado, en los laterales de mi mente, con ese tremendo atractivo que me hace palpitar.
Y el miedo, y el saber que, aunque quiera, no puedo tenerte, por tí, e incluso, a saber, si por mí.
Que aunque me cueste, sólo hay una verdad, y esa es, que cuánto antes te olvide, mejor.
Me embriaga el desamor, y hay algo placentero en ello. En anhelarte y suspirar por tí.
No es más que una trampa, parece más dulce que enfrentarme a mí misma. Son emociones, provocadas por una música ensoñadora, cuya realidad flotante sumergida en tí, desata la insensatez.
Cuán tranquila estoy sin verte, por otro lado, y que pronto, quizá acabe eso. No quiero volver a lo mismo. Tengo que ser fuerte. NO igual. Seré fuerte.
Te dí mucho más, porque es lo que sentía.
Te veo reflejado, en los laterales de mi mente, con ese tremendo atractivo que me hace palpitar.
Y el miedo, y el saber que, aunque quiera, no puedo tenerte, por tí, e incluso, a saber, si por mí.
Que aunque me cueste, sólo hay una verdad, y esa es, que cuánto antes te olvide, mejor.
Me embriaga el desamor, y hay algo placentero en ello. En anhelarte y suspirar por tí.
No es más que una trampa, parece más dulce que enfrentarme a mí misma. Son emociones, provocadas por una música ensoñadora, cuya realidad flotante sumergida en tí, desata la insensatez.
Cuán tranquila estoy sin verte, por otro lado, y que pronto, quizá acabe eso. No quiero volver a lo mismo. Tengo que ser fuerte. NO igual. Seré fuerte.
lunes, 27 de enero de 2014
Como un corderito a tu merced.
Estoy reconstruyéndome a mí misma. Aprendiendo a quererme, una aventura que no había comprendido hasta ahora.
No puedo evitar que me gustes, te miro de arriba a abajo y noto subir mis hormonas aletargadas hasta resquebrajar mis constantes. Me parto en dos, en tres, en infinitésimas, se abren imágenes ante mí, y me gustaría que me empotraras contra una pared. Hazme tuyaaaaaaaaa...
Pero parece que no puede ser.
Así que, seguiré con mi vida lo mejor posible. Tratando de no sentirme culpable por ser humana, por sentir, padecer, aceptarme a mí misma, y volver a empezar, de nuevo, otro día más. Hasta que tu imagen y estar me desenvuelvan.
Por ahora.... pero a veces: me siento como un corderito a tu merced.
No puedo evitar que me gustes, te miro de arriba a abajo y noto subir mis hormonas aletargadas hasta resquebrajar mis constantes. Me parto en dos, en tres, en infinitésimas, se abren imágenes ante mí, y me gustaría que me empotraras contra una pared. Hazme tuyaaaaaaaaa...
Pero parece que no puede ser.
Así que, seguiré con mi vida lo mejor posible. Tratando de no sentirme culpable por ser humana, por sentir, padecer, aceptarme a mí misma, y volver a empezar, de nuevo, otro día más. Hasta que tu imagen y estar me desenvuelvan.
Por ahora.... pero a veces: me siento como un corderito a tu merced.
miércoles, 8 de enero de 2014
Sigo la estela.
Tengo el corazón dividido. Sé que no eres malo. También, que no me convienes, y que, ni siquiera te intereso. Seguramente sólo me necesitas ahí porque te vengo bien.
Estoy aprendiendo a quererme, aceptarme como soy. Sólo es un comienzo, pero todo cobra sentido siguiendo la estela. No debo perder el tiempo, ni buscarte, para desequilibrarme.
Me gustas tanto... me encantaría poder hablar contigo... encoñarme hasta el infinito, y no puedo.
He tomado la decisión de ignorarte totalmente, excepto que coincidamos por algo. Yo, ya no estoy.
Estoy aprendiendo a quererme, aceptarme como soy. Sólo es un comienzo, pero todo cobra sentido siguiendo la estela. No debo perder el tiempo, ni buscarte, para desequilibrarme.
Me gustas tanto... me encantaría poder hablar contigo... encoñarme hasta el infinito, y no puedo.
He tomado la decisión de ignorarte totalmente, excepto que coincidamos por algo. Yo, ya no estoy.
jueves, 26 de diciembre de 2013
Arcadas
Eso me provoca la vida. Ganas de vomitar. En su incesante mareo. Haga lo que haga, diga lo que diga, no encuentro razones por las que estar bien, o estar mal, o para nada en particular. Todo me parece mala idea. Es una ausencia total de sentido respecto de todo lo que circula en mi mente.
Todas las puertas se cierran en un mismo punto. Las cierro yo. Porque no quiero abrirlas. Porque no hay puerta por la que me apetezca pasar, y, si quiero pasar por alguna, no puedo, o no me dejan, o no soy capaz. Demasiadas pegas. Sólo puedo cerrar. No sé que agota más mi energía, si la puerta abierta que no consigo cerrar, o la cerrada que no puedo abrir. Cerrar depende de mí. Abrir no tanto.
Pero esa no es la cuestión. La cuestión es salir de aquí.
Todas las puertas se cierran en un mismo punto. Las cierro yo. Porque no quiero abrirlas. Porque no hay puerta por la que me apetezca pasar, y, si quiero pasar por alguna, no puedo, o no me dejan, o no soy capaz. Demasiadas pegas. Sólo puedo cerrar. No sé que agota más mi energía, si la puerta abierta que no consigo cerrar, o la cerrada que no puedo abrir. Cerrar depende de mí. Abrir no tanto.
Pero esa no es la cuestión. La cuestión es salir de aquí.
viernes, 13 de diciembre de 2013
Nací roca.
Avanzo lentamente. Salgo del laberinto del fango. Con ayuda, sin ella. Me fastidia haber visto algo en tí que no era real. Me fastidia tener que tapar los ojos cuando vuelvo a verlo. Hacer como que no veo nada. Dejarme engañar, por mí misma. Y no ver que todo está en la mente. No hay nada más. O lo que haya, no puede convertirse en nada. Y me hará daño, mientras siga luchando por ello.
Cansa un poco, pero, al menos, estoy sembrando algo.
La nada; un día; me habrá hecho fuerte y libre.
Realmente no dan ganas de ver nada más. Pero la vida seguirá mostrando espejismos, realidades paralelas, y lo que le deje. No nací roca. O sí.
Cansa un poco, pero, al menos, estoy sembrando algo.
La nada; un día; me habrá hecho fuerte y libre.
Realmente no dan ganas de ver nada más. Pero la vida seguirá mostrando espejismos, realidades paralelas, y lo que le deje. No nací roca. O sí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)