Tengo el corazón dividido. Sé que no eres malo. También, que no me convienes, y que, ni siquiera te intereso. Seguramente sólo me necesitas ahí porque te vengo bien.
Estoy aprendiendo a quererme, aceptarme como soy. Sólo es un comienzo, pero todo cobra sentido siguiendo la estela. No debo perder el tiempo, ni buscarte, para desequilibrarme.
Me gustas tanto... me encantaría poder hablar contigo... encoñarme hasta el infinito, y no puedo.
He tomado la decisión de ignorarte totalmente, excepto que coincidamos por algo. Yo, ya no estoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario