miércoles, 17 de diciembre de 2014

Por fin.

Por fin lo he hecho. Me he ido, he cerrado una etapa. Por fin he visto la luz y decidido no seguir por el camino en el que me había atrapado.
Tengo objetivos, una psicóloga que me ayuda,  un amigo, una religión y por fin, una convicción.
Quiero centrarme en el aquí y ahora. Sé que mis problemas hasta ahora no son ni mucho menos graves, y aún así, necesitaba crecer. Y seguirlo haciendo... por siempre.
Quiero aprender a quererme, conocer que quiero, saber de mí, entenderme, y luego lo demás vendrá. Claro que sí.
De momento ese peso que tenía se desvanece poco a poco. El saber que camino hacia un terreno cada vez más farragoso, por alejarse de lo que soy... cada vez más. No puedo ignorarme. Y lo hice, traté de ningunearme y crearme confusión, para no actuar. NO volverá a suceder. Nunca más. Porque voy a quererme igual que quiero al mundo, porque soy parte de él. Y voy a gozar, hasta que no me queden fuerzas, en esta vida.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Crisis de los 30.

Hoy terminé mirando el facebook de gente con la que compartí colegio.
La mayoría de ellos figuran con fotos de bodas/hijos en su perfil. Era algo que podía encontrarme aunque no deseaba... me hubiera gustado ver a la mayoría de personas sin rumbo como yo. Me evado pensando en que aparentemente tienen rumbo y luego más de la mitad de ellos acabarán divorciados. En fin, pensamientos que ocupan mi cabeza sin otro fin que darme mal. Porque lo que es, es, y por algo es así y no de otra manera. Al fin y al cabo ya tengo 30 años, y otros no han pasado sus días perdiendo el tiempo como yo, quizás tenían metas abarcables y definidas. No es mi caso. Tengo demasiado miedo de acabar como mi madre, de ser una esclava como veo a muchas mujeres, y ni siquiera tengo el deseo de ser madre ni casada, excepto por el miedo, y la presión social, sólamente tengo una sensación dentro de que me falta algo y de que algo debe cambiar, pero, no sé si seré capaz de hacerlo...

Sé que no hay motivos para ser infeliz. Aunque mi vida no es perfecta, y hay cosas que debería cambiar, intento hacerlo lo mejor que puedo, y tengo todo lo necesario para vivir... Un besico Lety, te quiero muuuuchoooo...

domingo, 10 de agosto de 2014

Cinco años

El tiempo no es suficiente. Una vez tras otra, redondeando la piedra con la que tropezar. Una lucha perdida contra el ego, quién sino. Y si sólo es eso, algo triste es mi existencia, tratando de decirlo sútilmente por no herir eso tan débil que me controla.
Una depresión tras otra, un no caer o si caer porque es muy fácil. Amaneceres terroristas a una nueva vida. Debo estar sola, quiero estar sola. Tenía que haberlo hecho.

martes, 5 de agosto de 2014

Acabar con los sueños y acoger las realidades.

Ha pasado tiempo desde el comienzo de este blog. La agonía con que llené tantos capítulos quedó cerrada. Una nueva asoma en el camino; no sé si llegará a ser entretenida, o terminará de una forma aburrida. Esa no es la cuestión todavía.
Hace años me encuentro imbuida en algo de lo que no tengo narices a salir. Mi mente escapa de todas las maneras posibles, sueña contigo y contigo, tanto dormida como despierta.
Mi nueva religión budista está haciéndome fuerte, y esa espina debe desclavarse, me opongo a ello por miedo a volver a caer y no saber llevarlo, quiero que esta vez, sea la definitiva. Ya no hay esa culpabilidad que me invadió. Debo salir limpia y sanamente, todo lo posible, sin volver atrás.
Acabar con los sueños y acoger las realidades.

viernes, 4 de abril de 2014

Finales pesados.

Sí, como las bromas.
Me chupaste el corazón como quien absorbe un flan.
Mi sentido común se volvió irracional.
Lo que te pido nunca fue normal.
Tú lo haces porque eres más bueno que el pan.
Deseo, no obstante, no tener que pedirte nada más.
Y que este sea, por fin, mi último bajón. Un bajón con puerta de salida. El rincón último de la lucha.
El paupérrimo quemazón.
Un fin pesado, pero por fin, un fin. Agua para mis fuegos.

viernes, 7 de marzo de 2014

¿Cómo coño se hace?

Es una pared donde apoyar la inestabilidad, se derruye y los ladrillazos caen repetidamente cuando piensas que has escalado algo.
Dan ganas de romperte, aunque, ojalá pudiera saltarte. Saltarte llorando, gritando, luchando por destruirte. Pero nada puede saltarse cuando sientes cosas.
¿Porqué estamos hechos así?
Me hago fuerte a base de chichones. Me doy contra la pared intentando que no me guste. Me destrozo los sesos intentando huir de ellos.
Qué mal me sienta verte, cuanta frustración que no sé como sacar de dentro. Y si supiera no tener esperanzas, saber como es eso de aceptar que una situación es así y no va a cambiar. Escalarlo sin derrumbe.

martes, 18 de febrero de 2014

Siento que te dí

Mucho más de lo que puedo arrojar a un pozo como si fuera basura.
Te dí mucho más, porque es lo que sentía.
Te veo reflejado, en los laterales de mi mente, con ese tremendo atractivo que me hace palpitar.
Y el miedo, y el saber que, aunque quiera, no puedo tenerte, por tí, e incluso, a saber, si por mí.
Que aunque me cueste, sólo hay una verdad, y esa es, que cuánto antes te olvide, mejor.

Me embriaga el desamor, y hay algo placentero en ello. En anhelarte y suspirar por tí.
No es más que una trampa, parece más dulce que enfrentarme a mí misma. Son emociones, provocadas por una música ensoñadora, cuya realidad flotante sumergida en tí, desata la insensatez.

Cuán tranquila estoy sin verte, por otro lado, y que pronto, quizá acabe eso. No quiero volver a lo mismo. Tengo que ser fuerte. NO igual. Seré fuerte.

lunes, 27 de enero de 2014

Como un corderito a tu merced.

Estoy reconstruyéndome a mí misma. Aprendiendo a quererme, una aventura que no había comprendido hasta ahora.
No puedo evitar que me gustes, te miro de arriba a abajo y noto subir mis hormonas aletargadas hasta resquebrajar mis constantes. Me parto en dos, en tres, en infinitésimas, se abren imágenes ante mí, y me gustaría que me empotraras contra una pared. Hazme tuyaaaaaaaaa...
Pero parece que no puede ser.
Así que, seguiré con mi vida lo mejor posible. Tratando de no sentirme culpable por ser humana, por sentir, padecer, aceptarme a mí misma, y volver a empezar, de nuevo, otro día más. Hasta que tu imagen y estar me desenvuelvan.
Por ahora.... pero a veces: me siento como un corderito a tu merced.

miércoles, 8 de enero de 2014

Sigo la estela.

Tengo el corazón dividido. Sé que no eres malo. También, que no me convienes, y que, ni siquiera te intereso. Seguramente sólo me necesitas ahí porque te vengo bien.
Estoy aprendiendo a quererme, aceptarme como soy. Sólo es un comienzo, pero todo cobra sentido siguiendo la estela. No debo perder el tiempo, ni buscarte, para desequilibrarme.
Me gustas tanto... me encantaría poder hablar contigo... encoñarme hasta el infinito, y no puedo.
He tomado la decisión de ignorarte totalmente, excepto que coincidamos por algo. Yo, ya no estoy.