Y no te lo digo a la cara, porque me siento como una colegiala, que no sabe qué hacer. Minúsculas o mayúsculas, no hay reglas ortográficas en este lenguaje sin poder.
Solo tengo ganas de cantar, de verte y de bailar; pero te veo y me quedo retraída, sin espabilar. En un cuento que parece infantil, que de lo adulto ya me aburrí.
Dudas, es lo desconocido, porque no conozco a nadie como tú, ni sé cómo puedo tenerte tan pegado a mi vida.
No sé hablar, tengo que escribir, eres lo único que me motiva.
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