Estoy reconstruyéndome a mí misma. Aprendiendo a quererme, una aventura que no había comprendido hasta ahora.
No puedo evitar que me gustes, te miro de arriba a abajo y noto subir mis hormonas aletargadas hasta resquebrajar mis constantes. Me parto en dos, en tres, en infinitésimas, se abren imágenes ante mí, y me gustaría que me empotraras contra una pared. Hazme tuyaaaaaaaaa...
Pero parece que no puede ser.
Así que, seguiré con mi vida lo mejor posible. Tratando de no sentirme culpable por ser humana, por sentir, padecer, aceptarme a mí misma, y volver a empezar, de nuevo, otro día más. Hasta que tu imagen y estar me desenvuelvan.
Por ahora.... pero a veces: me siento como un corderito a tu merced.
lunes, 27 de enero de 2014
miércoles, 8 de enero de 2014
Sigo la estela.
Tengo el corazón dividido. Sé que no eres malo. También, que no me convienes, y que, ni siquiera te intereso. Seguramente sólo me necesitas ahí porque te vengo bien.
Estoy aprendiendo a quererme, aceptarme como soy. Sólo es un comienzo, pero todo cobra sentido siguiendo la estela. No debo perder el tiempo, ni buscarte, para desequilibrarme.
Me gustas tanto... me encantaría poder hablar contigo... encoñarme hasta el infinito, y no puedo.
He tomado la decisión de ignorarte totalmente, excepto que coincidamos por algo. Yo, ya no estoy.
Estoy aprendiendo a quererme, aceptarme como soy. Sólo es un comienzo, pero todo cobra sentido siguiendo la estela. No debo perder el tiempo, ni buscarte, para desequilibrarme.
Me gustas tanto... me encantaría poder hablar contigo... encoñarme hasta el infinito, y no puedo.
He tomado la decisión de ignorarte totalmente, excepto que coincidamos por algo. Yo, ya no estoy.
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