Sí, es fin de mes. No sería justo llamarlo agonía. También se ha convertido en el preludio de algo.
Ayer fue un día tremendamente agitado, a la par que efectivo. Hice sencillamente, lo que quería hacer, y dije más o menos exactamente, lo que quería decir. Habiendo llegado a este punto en que lo que más quiero ha venido tambaleándose bajo el rubor ante lo que más siento. Y ahora, sin tener gran conocimiento de la situación, mi intuición te quiere a tí: quiere saber, porque tu persona le parece irremisiblemente especial, y por lo mismo no me he permitido perder el tiempo, a pesar de que... no es adecuado, y voy a tener que ocultar de alguna manera esta transición.
Estuvimos hablando, y fue como magia, sencillamente sucedió lo que estaba deseando, y eras como mi intuición me había dicho. No sé hasta que punto puedo creerla, pero me ha demostrado con creces que no debería tenerle miedo. No puedo evitarlo; me pareces tan adecuado, tan gentil, me emadurno en una sensación tan agradable cuando escucho tu voz, y me parecen tan bellos tus ojos...
Y luego estás tú. Te quiero, pero sé que no es lo mejor. Es egoísta por mi parte todo esto, pero está saliendo así, no puedo ni quiero evitarlo, no sería bueno.
Es sólo intuición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario