Amores de feria: autos de choque, montañas rusas, toros cabreados, algodones de azúcar. Echa una moneda y verás todo brillar. Si te quitas la protección saldrás disparado, con los huesos fuera de sitio, la glucosa en niveles peligrosos, empujones hacia direcciones encontradas y la moneda sin brillo. Ideas de atracción asilvestrada hicieron movimientos de fichas, pero no están los farolillos encendidos. Adiós mi amor, quédate el peluche; y afina la escopeta para no darme en el corazón, que sólo tengo uno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario