Es poco, pero por algo se empieza. Lo estoy haciendo bien. Debo repetirme, que me quiero y acepto como soy.
Tengo ganas de hablar contigo, olvidarme, hacer como sino pasara nada, porque hoy me siento mejor y menos vulnerable. Trampas de la mente. Mi objetivo no es ese, además, aproximadamente, ya sé lo que vas a contestar, y sigue sin ser eso lo que quiero por ahora.
Y tú; estás durmiendo, ayer y hoy fue fácil no verte, excepto el rato en que tuvimos que hacer el número delante de un familiar. También me dan ganas de entrar, abrazarte, darte un beso y hacer como sino pasara nada. Seguir así porque es lo más sencillo de llevar, ya que, encima, convivimos. Pero tampoco es eso lo que quiero.
Quiero alejarme y alcanzar la paz por mí misma, seguir el camino que quiero de una vez por todas, sin apoyarme o entretenerme contigo y contigo. Ya está bien, voy a cumplir los 30 años dentro de mes y medio.
Ya está bien, tú puedes hacerlo, Leti, puedes hacerlo. Quiérete, y sigue tu camino, es el único que hay. Tienes que hacerte fuerte. Si quieres puedes, y lo vales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario