Puede parecer un juego.
Coartar la libertad. Auspicios del firmamento abandonado. Llegaste sin saber cómo, y ahora no puedes o no sabes hacer, pues, barras tangenciales metalizadas han cruzado tu corazón.
Puede parecer un juego.
Coartar la libertad. Auspicios del firmamento abandonado. Llegaste sin saber cómo, y ahora no puedes o no sabes hacer, pues, barras tangenciales metalizadas han cruzado tu corazón.
Tu mirada me desnuda el alma.
Tu discurso desnuda el alma del mundo, que tiene cara de buitre.
La luna envió aullidos salvajes durante la noche, Ima me lo contó al oído entre lijas y lingotazos.
Una se levanta poeta, llena de amor, intenta reventar la cortina del miedo, y vivir con el águila que la disipa, porque me ha cazado.
Tus aleteos me hacen suspirar, y no hay forma de volar, sin tu cuerpo.
Ensoñamos y nos destetamos.
Vivimos algo mental, y los miedos, hacen eco en resolución aumentada.
Creo haber aprendido que no estoy aquí para convencer a alguien de nada. Si no se confía, la base se tambalea.
Yo no puedo evitar sentir daño cuando me siento abandonada. No puedo evitar huir cuando pienso en todo el daño que he sufrido y en volver a sentir algo parecido.
He pensando muchos momentos que contigo podía hacerlo, sin embargo, sigo sin tener un manual y seguramente provoco cosas inconscientes sin cesar que chocan contra tu sistema de defensa.
Puedo hacer algo?, quiero?, ahora mismo, no.
Ya se verá. Desearía que esto no fuese así, sin embargo, aceptaré que lo sea.