lunes, 12 de septiembre de 2022

Abismo

 El bosque está lejos. 

Enfermé para protegerme. Sigo maltratando porque no me apetece curar y aburrirme, me he acostumbrado a tener una excusa para vivir menos, o vivir más encerrada o cortar lo social, cualquier tensión salvo la obligada para mantenerme. Parece triste, y me está llevando al abismo. Aceptar que eres diferente lleva su tiempo. Darle atención a tus rasgos y diferenciarlos del resto, duele. Saber que tu conciencia sólo estaba ahí para tí que para los demás, en general es apenas una pantonima. 

Y te quiero, a tí que me quieres. 

Y te quiero, a tí que me haces daño.

Y te quiero, a tí que eres valiente. 

Y te quiero, por estar ahí. 

Y te quiero, porque te odio y te quise y esto debe transformarse en algo.

A la vez desespero, me abandono, no sé hacerlo.

Se me han roto las piezas del puzzle, alguna situación me supera. 

Conocer el devaneo de sesera es modular.

Baile

 Hay un baile de sombras. La luz nos deshizo hace tiempo, el odio y el poder juntos pueden crear monstruos, surgieron barros de un infierno incierto. Ser cruel está de más. Ser autoritario también. Burlarse y hablar por detrás, crear ambientes tóxicos de convivencia. Hacer sentir culpable a personas cuya conducta jamás estuvo destinada a ese camino. 

Que te pille un toro, sería lo normal. La enfermedad lleva una propagación sin freno. 

Es el virus. No es el Covid. 

Me concedes un baile?