miércoles, 17 de diciembre de 2014

Por fin.

Por fin lo he hecho. Me he ido, he cerrado una etapa. Por fin he visto la luz y decidido no seguir por el camino en el que me había atrapado.
Tengo objetivos, una psicóloga que me ayuda,  un amigo, una religión y por fin, una convicción.
Quiero centrarme en el aquí y ahora. Sé que mis problemas hasta ahora no son ni mucho menos graves, y aún así, necesitaba crecer. Y seguirlo haciendo... por siempre.
Quiero aprender a quererme, conocer que quiero, saber de mí, entenderme, y luego lo demás vendrá. Claro que sí.
De momento ese peso que tenía se desvanece poco a poco. El saber que camino hacia un terreno cada vez más farragoso, por alejarse de lo que soy... cada vez más. No puedo ignorarme. Y lo hice, traté de ningunearme y crearme confusión, para no actuar. NO volverá a suceder. Nunca más. Porque voy a quererme igual que quiero al mundo, porque soy parte de él. Y voy a gozar, hasta que no me queden fuerzas, en esta vida.